El control ecológico

Los últimos meses he tenido la suerte de conocer muchos proyectos de agricultura urbana y periurbana con fines sociales y de autoconsumo en diversos barrios y ciudades de España. La proliferación de proyectos es muy diversa y parte de iniciativas de entidades, escuelas, administraciones varias, lo que hace que sea difícil clasificar y establecer unas pautas comunes para todos los proyectos.

Uno de los aspectos que a veces provoca alguna discusión es si la gestión de las plagas de estos huertos de autoconsumo debe hacerse con técnicas de agricultura ecológica o bien se puede tolerar que los usuarios utilicen productos químicos que se encuentran fácilmente en los comercios. La respuesta a esta cuestión se podría plantear desde puntos de vista diferentes.

Desde un punto de vista más normativo habría que considerar la seguridad de los usuarios y la falta de formación para hacer ciertos tratamientos con garantías. Este aspecto es especialmente relevante si el huerto está en un espacio donde hay otros usuarios, familias o niños que juegan cerca.

Desde otro punto de vista más ideológico podríamos discutir sobre las bondades de la agricultura ecológica y las problemáticas que el uso de productos químicos ha causado y causa en el medio ambiente y en la salud de las personas.

Personalmente creo que es muy útil hacer una reflexión sobre cuál es el papel de la agricultura urbana en las ciudades. Desde mi punto de vista es una oportunidad para mejorar las ciudades a través de la promoción las relaciones sociales, el conocimiento de la agricultura, el consumo de proximidad y, en general, naturalizar la ciudad para hacerla más sostenible. En este marco no creo que tenga nada de sentido que la agricultura urbana sea una nueva fuente de contaminación o de generación de residuos o promueva el uso de pesticidas. Al contrario, es una oportunidad para que aprendamos a mejorar la biodiversidad, controlar las plagas a partir de esta biodiversidad y con una buena gestión de los cultivos y promocionar el uso de recursos locales y el reciclaje de la materia orgánica.

Miquelihort

Pero si queremos que la agricultura urbana sea este motor de cambio y mejora tendremos que estar abiertos a cambios también nosotros. Por ejemplo deberemos superar cierta fobia que tenemos los urbanitas a la presencia de seres vivos a nuestras azoteas. Plagas, depredadores, microorganismos y las diversas plantas cultivadas forman pequeños ecosistemas que debemos intentar que estén en equilibrio y que sean pequeños oasis de biodiversidad de nuestras ciudades. No existe el huerto ecológico aséptico, el huerto ecológico se construye en la medida que generamos este equilibrio y respetamos y entendemos que todos los organismos tienen su papel. En este marco no tiene sentido utilizar productos químicos ni intentar eliminar de forma automática cualquier bicho que mueva por el huerto sin antes intentar identificarlo y entender por qué está allí. Entonces entenderemos que lo que hay que hacer es gestionar la presencia, no eliminarlo ni luchar contra la naturaleza.

Esta entrada fue anotada en Plagas.

Una respuesta a El control ecológico

  1. Nely dice:

    muy interesante estoy iniciando el realizar huertos el proposito es enseñar a los estudiantes lo maravillosos que se puede hacer en equipo.

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